Came: entre el deber ser y el parecer

Por Gabino Fraga Peña, idealista del medio ambiente.

Desde que inició, en marzo pasado, el debate sobre los altos niveles de contaminación que comenzaban a presentarse de manera cotidiana en el Valle de México, inmediatamente el gobierno de la Ciudad de México y el del Estado de México (dos de las entidades más afectadas), comenzaron a tomar medidas correctivas.

Una de ellas fue, en la Ciudad de México, implementar el Hoy No circula para todos los carros. Sin excepción alguna. En el Estado de México también se aplicó, aunque solo en algunos municipios.

Medida poco efectiva

La realidad es que esto poco ha servido: los dobles Hoy No Circula siguen implementándose y la calidad del aire no funciona. La Comisión Ambiental de la Megalópolis, integrada por los gobiernos de la Ciudad de México, Estado de México, Hidalgo, Morelos, Puebla y Tlaxcala, ha tomado la batuta para convertirse en la voz autorizada para hablar de este tema. Sin embargo, las acciones tomadas distan mucho de convertirse en funcionales.

¿Y nosotros qué hacemos? 

Pero, creo, el problema no es de ellos. Sí, sabemos que culpar siempre al gobierno, pero como sociedad parece que hemos llegado al punto en el que la crítica se ha convertido en un bumerán. Es decir: es momento de que como ciudadanos nos pongamos a ver el papel que hemos tomado ante este tema.

Basta hacernos unas sencilla preguntas: ¿utilizo el carro para viajar distancias cortas, pudiendo usar transporte público?; ¿Prefiero viajar “cómodo” y no ponerme de acuerdo con mis colegas de trabajo o escuela para compartir el viaje?; ¿Solo afinas tu coche hasta que llega el momento que te lo exige la máquina, y no el ambiente?

Y es que si volteamos a ver hacia países como Estados Unidos o Francia, ya hay políticas públicas que abogan por el uso de menos vehículos privados, incentivando el uso compartido de este medio de transporte. Aunque esto pueda sonar una utopía, la próxima vez que critiques, podrías primero voltear a ver la opción que tienes a tu alcance para mejorar tu entorno.

En conclusión: sí, es necesario reducir el uso del automóvil, no solo en la Ciudad de México, sino en todo el país.

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